Tomar decisiones basadas en la evidencia y el bienestar de los empleados como punto focal

// Entrevista: Colette Peters

Directora del Departamento de Correccionales, estado de Oregón, Estados Unidos de América

JT: En un artículo reciente (Notes from the Field: Prison Reform, Investing in People: Improving Corrections Staff Health and Wellness, 29 de agosto de 2018), usted destacó la importancia que cobra la investigación científica en el proceso de toma de decisiones en el Departamento de Correccionales de Oregón. ¿Qué decisiones importantes ha tomado basándose en evidencia científica? ¿Y qué transformaciones significativas ocurrieron en el sistema como resultado de estas?

CP: El bienestar de los empleados es la iniciativa estratégica más importante del Departamento de Correccionales de Oregón (DOC, por sus siglas en inglés), y usamos datos como base para nuestra toma de decisiones. Cuando me convertí en directora, cuatro miembros del equipo se suicidaron en un período de 18 meses. Mientras estábamos de luto por esta terrible pérdida, nos dimos cuenta de que nadie en los Estados Unidos estaba estudiando el tema de la salud profesional y la salud mental en el ámbito correccional, y sabíamos que era necesario cambiar esto.

No solo nadie estaba estudiando el tema, sino que tampoco nadie hablaba sobre ello. ¿Por qué? Porque los hombres y mujeres que trabajan en mi equipo son tan duros como una piedra. Fin de la historia. Mis colegas, junto con otros directores de correccionales, lidiaron con los mismos problemas: funerales, altas tasas de divorcio, anulación de certificaciones debido a transgresiones por conducir bajo la influencia y por posesión de drogas.

Si bien había esfuerzos locales, ciertamente no estábamos implementando, en toda la agencia, sistemas o programas para darles a nuestros empleados las herramientas para manejar el estrés del trabajo y tener carreras largas seguidas de retiros prolongados. Fue entonces cuando me di cuenta de que necesitábamos comenzar a actuar con nuestros profesionales de correccionales: dentro de nuestras prisiones, en nuestros equipos de apoyo y en la comunidad.
Hace varios años, nos asociamos con las universidades de Portland State University (PSU) y Oregon Health Sciences University (OHSU) para que nos ayudaran a comprender mejor la salud mental y el bienestar físico de nuestro equipo.

La PSU descubrió que uno de cada tres miembros de nuestro personal correccional tiene síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT). Esta cifra es mayor que la observada en la policía, los bomberos, e incluso en aquellos en servicio militar activo.
La OHSU realizó los exámenes físicos de 220 oficiales correccionales en cuatro prisiones de Oregón. En general, como fuerza laboral, tenemos sobrepeso. Nuestro colesterol y triglicéridos están por las nubes, nuestro colesterol bueno está por el suelo y hacia el final de nuestra carrera, es más probable que suframos de un ataque cardíaco. Para aquellos de ustedes que han trabajado en una prisión, no creo que les sorprenda escuchar que el estudio descubrió que, a medida que aumentaban los niveles de seguridad en la prisión, también aumentaba el estrés de los oficiales correccionales, el consumo poco saludable de alcohol y los días de trabajo perdidos. Los hallazgos fueron alarmantes.

Para combatir estos desafíos, la OHSU sugirió que un programa de salud y seguridad centrado en el equipo, basado en evidencia y fácilmente implementado daría resultados. La OHSU puso a prueba un programa de intervención entre 81 oficiales correccionales. Este programa de 12 semanas, llamado Healthy Team Healthy U (Equipo Sano, Tu Saludable), incluye un plan de estudios sobre nutrición, peso corporal, ejercicio, entrenamiento de fuerza y manejo del estrés. Los resultados mostraron que este tipo de enfoque funcionó. El simple hecho de hablar y ser consciente de nuestra salud puede convertirse —y en efecto, se convirtió— en un momento de esclarecimiento.

 

“Nos asociamos con universidades para que nos
ayudaran a comprender mejor la salud mental y el
bienestar físico de nuestro equipo.”

 

JT: A fines de mayo de 2018, las noticias informaron sobre el progreso en la reducción del uso del aislamiento penitenciario en las cárceles de Oregón. ¿Podría por favor detallar las novedades que han tenido lugar en las prisiones de Oregón con respecto al tema del aislamiento, y cuáles fueron las motivaciones subyacentes?

CP: La práctica de usar alojamientos especiales ha sido objeto de escrutinio debido a su impacto perjudicial en las personas encarceladas y en nuestros empleados. También sabemos que el 95% de los hombres y mujeres bajo nuestra custodia serán devueltos a nuestras comunidades. Alojar a personas en segregación por largos períodos de tiempo no es propicio para preparar a estas personas para su reingreso.

En 2015, nos asociamos con el Instituto de Justicia Vera (Vera Institute of Justice) para fomentar la Iniciativa de Alternativas Seguras a la Segregación (Safe Alternatives to Segregation Initiative). Esta asociación incluye a otras cuatro agencias correccionales locales y estatales que están dispuestas a abordar este difícil problema. Hemos reducido significativamente el número de personas en alojamientos especiales.

Para abril de 2018, el DOC tenía 269 camas de alojamientos especiales vacías. Históricamente, estas camas han estado ocupadas, pero el DOC ha avanzado y ha logrado mantener camas vacías. Uno de nuestros cambios más notables en 2018 fue el lograr reutilizar una unidad de control intensivo (IMU, por sus siglas en inglés) en nuestra prisión más grande, la Institución Correccional de Snake River, en el este de Oregón. Estas 72 camas pasaron de ser camas de segregación a convertirse en una unidad de alojamiento de reclusos con un comportamiento modelo.

 

JT: En el sitio web del ODOC podemos leer que «el Departamento de Correccionales de Oregón es reconocido a nivel nacional entre las agencias correccionales por brindar a los adultos en custodia las habilidades cognitivas, educativas y laborales necesarias para convertirse en ciudadanos productivos cuando vuelven a sus comunidades».¿Qué es lo que diferencia a su departamento de los de otros estados, y qué resultados le gustaría resaltar?

CP: El enfoque principal de nuestra agencia es el personal y su bienestar individual. En cada oportunidad que tengo, hablo sobre el bienestar de las 4800 personas que trabajan para el DOC. Quiero que nuestro personal tenga una carrera larga y satisfactoria, y que luego se jubile y viva una larga vida, disfrutando de pasar tiempo con sus amigos y familiares. Desafortunadamente, elegir esta carrera puede pasar factura.

También estamos a la vanguardia de cómo alojamos y gestionamos a los hombres y mujeres transgénero que se encuentran bajo nuestra custodia, gracias a nuestro Comité Transgénero e Intersexual. Este comité determina el alojamiento adecuado y seguro para los internos transgénero e intersexuales. Al identificar estos criterios, los miembros del comité consideran el historial médico, la salud mental, la autoidentificación del recluso, la seguridad de la persona en cuestión y de otros reclusos, y la observación de los comportamientos del recluso, así como cualquier otra información relevante. La selección de cada alojamiento se determina de forma individual. Una vez que el Comité Transgénero e Intersexual identifica el alojamiento, se coloca un bloqueo en nuestro sistema para garantizar que la persona no sea transferida sin la aprobación del comité. Nuestros internos transgénero e intersexuales pueden ser alojados en cualquier instalación en todo el estado; no los alojamos en una sola instalación o unidad de alojamiento.

 

 

JT: En el ámbito del Programa de Innovación de Justicia Penal de Estados Unidos y Europa (U.S.-European Criminal Justice Innovation Program), usted ha formado parte de una delegación de Oregón que ha visitado prisiones en Noruega.¿Qué logró al presenciar la situación carcelaria en Noruega? ¿En qué medida el programa de intercambio realmente produce cambios?

CP: Mi agencia tuvo la oportunidad única y emocionante de participar en el Programa de Justicia Penal de los Estados Unidos y Europa, patrocinado por la Oficina de Derecho Penitenciario (Prison Law Office) y desarrollado por el programa de justicia penal y salud de la Universidad de California en San Francisco, durante el otoño de 2017.

El personal del DOC de Oregón y una delegación legislativa viajaron a Noruega y fueron expuestos a políticas, programas y sistemas innovadores en materia de sistemas de justicia penal. Recorrimos cinco instituciones noruegas, así como su sede y academia de capacitación, y participamos en mesas redondas con colegas europeos para conocer los enfoques de los diferentes sistemas europeos sobre sentencias, políticas correccionales, atención médica y reintegración comunitaria.

En septiembre de 2018, tuvimos la oportunidad de visitar Noruega nuevamente y participar en un programa de intercambio e inmersión. El personal de primera línea de nuestras instituciones participó en el viaje, que se centró en la reducción y reforma de la segregación. La participación de estos miembros del equipo fue fundamental para el éxito del intercambio, ya que no se puede realizar ningún cambio de manera efectiva sin la participación del personal de primera línea. Nuestro objetivo es doble: realizar cambios en nuestras prácticas correccionales para mejorar tanto el bienestar del personal como el de los hombres y mujeres bajo nuestra custodia. Nuestro equipo examinó el Servicio Correccional Noruego en busca de formas innovadoras de reducir el número de adultos en custodia (AIC, por sus siglas en inglés) asignados a unidades especiales de alojamiento y la cantidad de tiempo que pasan en estas unidades. Además, el equipo de Oregón tiene como objetivo reducir el aislamiento y la inactividad de los AIC mientras se encuentran alojados en dichas unidades; esto se hará al abordar su comportamiento mediante métodos nuevos y progresivos.

Recientemente, nuestro equipo de liderazgo se reunió e hizo una lluvia de ideas para encontrar maneras de llevar los conceptos de humanización y normalización a nuestras instituciones. Se discutieron muchas ideas fantásticas: todo, desde permitir que los teléfonos móviles personales ingresen a las instalaciones, hasta plantar más árboles en los espacios de recreación, o usar los nombres de los internos en lugar de llamarlos por sus apellidos. Estamos en un momento extraordinario para las correcciones. Este es el momento de hacer un cambio que mantendrá a nuestras instituciones seguras y aumentará las oportunidades para que los adultos bajo nuestra custodia se conviertan en vecinos exitosos una vez que sean liberados.

 

JT: ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan las correccionales en los Estados Unidos, en general, y en el estado de Oregón en particular?

 CP: El DOC de Oregón tiene desafíos similares a otros estados, y cuando hablo con otros directores, nos preocupa colectivamente el reclutamiento y la retención de personal nuevo, especialmente de oficiales correccionales y enfermeros. Actualmente, tenemos una economía fuerte y existe una fuerte competencia entre las agencias de seguridad pública, ya que todas quieren contratar profesionales calificados.

En Oregón, casi el 50% de mi personal será elegible para jubilarse en los próximos cinco años. Además del dilema que esto presenta, la probabilidad de que los millennials permanezcan con un empleador hasta que se jubilen es baja. Es cada vez más común que nuestra fuerza laboral no quiera trabajar por turnos o estar lejos de su familia.

Las horas extras del personal, tanto obligatorias como voluntarias, siguen siendo un problema para nosotros. No quiero que mi equipo trabaje 16 horas diarias; eso no es bueno para ellos, ni para sus familias, ni para los presos. La posibilidad de tomar vacaciones está relacionada con el problema de las horas extra. Debido a la escasez de personal, hay ocasiones en que los miembros del equipo no pueden tomar vacaciones. La capacidad de tomarse un descanso y estar con su familia y amigos es un aspecto importante del bienestar, y mi equipo y yo continuaremos trabajando para abordar este problema.

 

“Hemos definido cómo será el éxito en 10 años
y hemos identificado el trabajo específico que
necesitaremos completar para alcanzar esta meta.”

 

JT: ¿Cuáles son sus expectativas para el futuro del Departamento de Correccionales de Oregón?

CP: He tenido el placer de ser la directora del Departamento de Correccionales de Oregón durante los últimos 7 años, y espero con expectativa los próximos siete, porque tenemos muchas iniciativas y proyectos interesantes en el horizonte. Hemos creado un plan estratégico que hemos llamado Destination 2026. Es un plan de acción que proporciona un filtro para la toma de decisiones y el establecimiento de prioridades. También ayudará a continuar solidificando nuestra identidad y cultura organizacional.

Destination 2026 se divide en cinco áreas clave: personas y habilidades, bienestar de los empleados, cultura, resultados y reingreso y supervisión. Para cada una de estas áreas, hemos definido cómo será el éxito en 10 años y hemos identificado el trabajo específico que necesitaremos completar para alcanzar esta meta. Queremos convertirnos en el empleador de seguridad pública preferido por empleados innovadores que transforman vidas.

 

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Colette Peters es la directora del Departamento de Correccionales de Oregón (DOC) desde febrero de 2012. Fue nombrada para dirigir el DOC luego de haber desempeñado el cargo de directora de la Autoridad de la Juventud de Oregón durante varios años. Con más de 20 años en seguridad pública, ella es responsable de administrar un presupuesto bienal de 1.8 mil millones de dólares. También preside el Comité de Apoyo a la Cultura Saludable de la Asociación Correccional Americana y es tesorera nacional de la Asociación de Administradores Correccionales del Estado. La Sra. Peters obtuvo su maestría en Justicia Penal de la Universidad de Colorado, Denver, y tiene una licenciatura en Psicología.

 

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