Delegate Prisons Morocco Mr Tamek

Modernización, eficiencia y transparencia son las consignas del sistema correccional marroquí

// Entrevista: Mohamed Salah Tamek

Delegado General del Departamento Correccional del Reino de Marruecos

JT: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta el sistema penitenciario marroquí y qué está haciendo para superarlas?

MST: La población carcelaria marroquí superaba los 83.000 reclusos a finales de diciembre de 2017. Esto demuestra que, a pesar de los continuos esfuerzos por mejorar las condiciones de detención, así como por construir instalaciones más grandes, el hacinamiento sigue siendo un problema permanente e importante.

El continuo aumento de la población penitenciaria se debe, en parte, a la detención preventiva, que no solo da lugar al hacinamiento, sino que también repercute negativamente en los servicios que se prestan a los delincuentes y en los derechos que deberían tener. Estos derechos, estipulados por las normas nacionales e internacionales, incluyen la alimentación, la salud, la higiene y los programas de reintegración. Sin embargo, la Delegación Penitenciaria marroquí (DGAPR, por sus siglas en francés) se enfrenta a una insuficiencia de los fondos asignados al sector penitenciario.

Además, el tratamiento de los delincuentes extremistas constituye un reto importante, debido a lo delicado de esta cuestión. Para hacer frente a esta categoría de delincuentes se necesitan más medidas de seguridad reforzadas y programas de reintegración específicos, así como personal más cualificado y, por lo tanto, más presupuesto y recursos adicionales.

Quisiéramos mejorar la proporción de personal, con miras a superar el alarmante aumento de la población carcelaria y satisfacer las necesidades de nuestras nuevas instalaciones en el ámbito de los recursos humanos. Por lo tanto, además de proporcionar alojamiento suficiente para el personal (a fin de facilitar su trabajo en las inmediaciones de los establecimientos penitenciarios), también es necesario mejorar las condiciones materiales del personal.

Asimismo, el contrabando de drogas es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los correccionales. En este sentido, hemos venido realizando esfuerzos considerables para luchar contra este problema, principalmente mediante la adquisición de equipo de control tecnológico que permite detectar diversos medios engañosos de infiltración de drogas, como la infiltración durante las visitas o el lanzamiento de estas sustancias desde fuera de las vallas de las prisiones, durante el período de recreación de los delincuentes. Somos conscientes de que varios funcionarios se dedican al contrabando de drogas dentro de las cárceles; estos funcionarios son suspendidos, demandados e incluso despedidos del sector público. Otras medidas incluyen la formación del personal, la mejora de nuestro sistema central de reclamaciones y la creación de una sección dedicada a la vivienda del personal en el sitio web de la DGAPR.

 

JT: En su opinión, ¿qué podría resolver la alta tasa de encarcelamiento y detención preventiva y, por lo tanto, aliviar el problema del hacinamiento?

MST: La DGAPR está realizando esfuerzos considerables para proporcionar a los delincuentes un alojamiento que respete su dignidad humana y los derechos que les garantiza la ley, de conformidad con las reglas mínimas para el tratamiento de los delincuentes. Sin embargo, estos esfuerzos se ven obstaculizados por el hacinamiento causado por el aumento del número de presos preventivos, que representan casi el 40% de la población carcelaria total. En 2017, abrimos tres prisiones locales y terminamos las obras de ampliación en otra, pero el problema del hacinamiento persiste.

En mi opinión, hay tres medidas fundamentales que deben adoptarse para hacer frente al hacinamiento: aumentar la capacidad de alojamiento de las cárceles mediante la construcción de nuevas instalaciones con suficiente espacio, aumentar la proporción de personal y racionalizar la detención preventiva por parte del poder judicial.

Para la ejecución de este programa, la DGAPR depende de los fondos que se le asignan anualmente a través del presupuesto de inversión. Sin embargo, la falta de financiación dificulta los proyectos de construcción dentro de los plazos previstos. Por lo tanto, confiamos en la aplicación del acuerdo marco firmado con el Ministerio de Economía y Finanzas para financiar la construcción de nuevos establecimientos penitenciarios que sustituyan a las antiguas instalaciones ubicadas en zonas urbanas.

Así pues, la DGAPR ha elaborado un nuevo proyecto de acuerdo en la Dirección de Derechos de la Tierra y de la Propiedad, destinado a determinar la programación anual de las sumas que el Ministerio debe transferir a la DGAPR a cambio de los bienes inmuebles abandonados. El objetivo es poder financiar los proyectos de construcción de 36 nuevos centros penitenciarios hasta 2021.

Estamos plenamente comprometidos con la modernización de la administración a través de la implementación de un sistema integrado de información en varias cárceles.

JT: Se han asignado más de 100 millones de dírhams (alrededor de 9 millones de euros) a nuevos sistemas de vídeovigilancia en varias prisiones (Fuente: Morocco World News, 03/2017).
¿Cuál es el estado del uso de las tecnologías en el sistema penitenciario?

MST: La seguridad de los establecimientos penitenciarios requiere equipos específicos y sofisticados, así como nuevas tecnologías, a fin de reducir la infiltración de productos ilícitos y gestionar todo tipo de crisis potenciales, como asaltos, intentos de fuga o disturbios. En este sentido, en 2017 hemos adquirido 48 escáneres y 56 arcos de detección de metales. También hemos establecido sistemas de vigilancia electrónica en veinte centros penitenciarios (un sistema basado en cámaras inteligentes conectadas a una sala de control en nuestra sede). Gracias a ese sistema, el número de incautaciones de drogas registradas ascendió a 836 en 2017, y el número de teléfonos móviles incautados llegó a 5891 en el mismo año. Por el momento, se ha mejorado el sistema de vídeovigilancia de nueve establecimientos penitenciarios y otros 48 han sido equipados con ese sistema.

JT: ¿Qué otras mejoras se han introducido en el sistema?

MST: La DGAPR tiene por objeto elevar el nivel de los servicios de salud en las cárceles y proporcionar a los delincuentes una atención sanitaria similar a la que se presta en la comunidad. Para cumplir con estos objetivos, hemos reclutado más personal médico y paramédico (llegando a 699 profesionales en 2017), aumentando su proporción en base al número de reclusos. Gracias a ello, el 99,96% de la población penitenciaria recibe asistencia sanitaria en medicina general y tratamientos dentales.

Trabajamos en colaboración con diversos socios nacionales e internacionales del sector salud, con el fin de consolidar los logros alcanzados y promover programas de atención médica para los infractores. Todos los reclusos tienen acceso a esta atención, ya sea a petición propia, por iniciativa del enfermero que puede notar un deterioro de la salud general del recluso o algún síntoma sospechoso, o por iniciativa del médico, sobre la base de la historia clínica inicial.

Según hayan sido o no examinados por el médico general de la prisión, los delincuentes son remitidos a médicos especialistas contratados por la DGAPR o al hospital más cercano. Se realizan exámenes adicionales en el hospital y, en caso de emergencia, los pacientes son enviados directamente al hospital.

En caso de agresión, lesiones o marcas en el cuerpo, se elabora un certificado médico que se envía al Fiscal. Si, durante el examen médico de los ingresantes, el psicólogo detecta un perfil específico, se les remite a un tratamiento psiquiátrico o psicológico después de visitar al médico general. Los medicamentos, los análisis (análisis de sangre, tomografía computarizada, resonancia magnética, etc.), los exámenes complementarios, etc., corren enteramente a cargo de la DGAPR.

Cada institución correccional tiene un suministro de medicamentos necesarios para el tratamiento de todas las patologías conocidas. Además, a lo largo del año 2017, los delincuentes se han beneficiado de campañas de sensibilización en el ámbito de la asistencia sanitaria, en particular en relación con la tuberculosis, el SIDA, el cáncer y las adicciones.

 

 

Un recluso marroquí en un examen oftalmológico

Otra mejora fue el servicio de comidas. En 2017, tras la concesión de servicios de alimentación a empresas privadas en todas las cárceles, se hizo hincapié en la modernización, para permitir que los delincuentes disfrutaran de comidas completas en buenas condiciones, sin la necesidad de recibir cestas de alimentos traídas por sus familiares.

A este respecto, se decidió prohibir permanentemente estas cestas en todas las prisiones a partir de octubre de 2017, independientemente de las celebraciones religiosas, dados los problemas de seguridad que planteaban. Además, la cesta era una pesada carga para las familias de los delincuentes, especialmente para las más necesitadas.

Hemos mejorado los planes dietéticos de los delincuentes, de modo que tengan comidas que se ajusten a las provisiones de las cartas y de los estándares internacionales en materia de salud; por lo tanto, la cantidad y la calidad del alimento se han ajustado y nuevos productos alimenticios, tales como frutas estacionales, yogures y pescados, se han agregado a la dieta. Se introdujo una dieta especial para los delincuentes que padecen enfermedades que requieren una alimentación más específica, así como para los niños que acompañan a sus madres en la cárcel, además de un programa especial para ocasiones y festividades religiosas, incluido el mes sagrado del Ramadán.

Se tomaron medidas adicionales para mantener las condiciones generales de higiene en las instituciones correccionales (equipos, vajillas y personal de cocina, etc.) a la vez que se adoptaban las medidas necesarias a nivel de control y monitoreo, a través de inspecciones y monitoreo continuos. Para garantizar el suministro de productos alimenticios saludables y de buena calidad, trabajamos en coordinación permanente con los servicios locales para luchar contra el fraude y con los servicios asignados a la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria de Productos Alimenticios.

Además, estamos plenamente comprometidos con la modernización de la administración a través de la implementación de un sistema integrado de información en varias cárceles, con el objetivo de que esté a disposición de todas las cárceles durante el año en curso. Se lanzó otro proyecto de modernización para mejorar las visitas familiares y también se llevó a cabo el lanzamiento del proyecto del Portal Nacional de Reclamaciones, de conformidad con las disposiciones del Discurso Real del 14 de octubre de 2016 sobre la recepción y el procesamiento de las denuncias de los delincuentes.

Otras mejoras e iniciativas recientes que apuntan a la reintegración van desde las universidades de primavera hasta los “cafés culturales” (donde figuras culturales de renombre nacional se unen a los delincuentes encarcelados para mantener conversaciones interactivas). Con el objetivo de promover la artesanía, iniciamos un programa llamado “Forsa wa Ibdaa” (Oportunidad y Creatividad) en 2017, a través del cual los delincuentes reciben capacitación y desarrollan habilidades vocacionales. Otro programa se llama “Autogestionado” y tiene como objetivo ayudar a los delincuentes a crear sus propias pequeñas y medianas empresas; esto es en asociación con la Agencia Nacional para la promoción de las PYMES.

Para permitir que los delincuentes descubran el mundo exterior y para ayudarlos a aprovechar su tiempo libre y de ocio, pronto lanzaremos una estación de radio correccional llamada “Radio Idmaj” (Radio de reinserción) en la prisión de Casablanca para hombres, mujeres y menores delincuentes, a la espera de su difusión a todas las instalaciones correccionales.

Finalmente, le ofrecemos a los reclusos la oportunidad de desarrollar sus habilidades y refinar su talento artístico, fortaleciendo la confianza en su capacidad para reconciliarse con la sociedad después de su liberación. Por lo tanto, nuestro Departamento publicó un libro trilingüe titulado “cARTceral: Reintegración a través de la Creatividad”, que representa una colección de obras desarrolladas por delincuentes que cumplen sus penas de prisión en las diferentes instalaciones correccionales del Reino.

Por lo tanto, solo puedo expresar mi alegría ante nuestros logros, a pesar de las dificultades cotidianas a las que nos enfrentamos. Tampoco cabe duda de que estamos trabajando de forma moderna, eficiente y transparente.

 

JT: El Reino de Marruecos colabora con sus asociados regionales en la lucha contra el extremismo violento en los planos político, económico y de seguridad. El país se ha comprometido a profundizar la cooperación con los países vecinos, el rey ha expresado su apoyo a los esfuerzos conjuntos para combatir la radicalización y las autoridades de otros países africanos han manifestado su voluntad de formar a sus imanes en Marruecos. (Fuente: Washington Institute, 05/2014).
¿Qué se está haciendo en el Departamento Correccional en lo relativo a la lucha contra el terrorismo, y qué papel desempeñan esos esfuerzos en el panorama de la lucha contra el terrorismo en la región?

MST: A lo largo de 2017, hemos participado en numerosos eventos relacionados con el tema del terrorismo y la radicalización violenta, a saber: un taller conjunto sobre la iniciativa de herramientas de trabajo durante la sesión sobre el extremismo y la violencia en el marco del Foro Global contra el Terrorismo; una mesa redonda, en Túnez, integrada por representantes ministeriales y académicos de Marruecos, Líbano y Túnez en el marco del proyecto regional “Promoción de la flexibilidad” organizado por el British Council; un taller durante el cual se compartió la experiencia marroquí y la de los países africanos en el campo de la capacitación en las cárceles, en el marco de la cooperación entre el Departamento Correccional y la Oficina Internacional de Lucha contra Estupefacientes y Cooperación Segura; y una mesa redonda sobre “Aprendizaje religioso y rechazo del odio y la incitación a la violencia y al diálogo basado en el orgullo en las cárceles”, en asociación con la organización Penal Reform.

En materia de seguridad, se han tomado todas las medidas necesarias para proteger a los “delincuentes comunes” de cualquier impacto negativo que pudieran recibir por parte de los extremistas. Para ello, hemos desarrollado un enfoque correccional basado en la inteligencia y un sistema de clasificación específico, a través de un proceso de evaluación de riesgos y necesidades. Así pues, los delincuentes extremistas se clasifican en tres categorías, para garantizar su aislamiento total o parcial y una supervisión eficaz: La categoría 1 incluye a los “adoctrinadores”, instigadores, líderes y adoctrinados (alojados en celdas individuales); los “duros” y los proveedores de apoyo material. La categoría 2 consiste en los delincuentes extremistas introvertidos y los que tienen vulnerabilidades psicológicas, así como los delincuentes en revisión ideológica y los delincuentes que solicitan el indulto o la amnistía real. Categoría 3: delincuentes que acceden a cooperar (bajo supervisión).

Hemos puesto en marcha el programa “Moussalaha” (reconciliación) en favor de los delincuentes extremistas con el objetivo de permitirles que se reconcilien consigo mismos, con la sociedad y con los textos religiosos.

En colaboración con la Liga Mahometana de Eruditos Religiosos, hemos elaborado un programa de educación entre pares destinado a mejorar el discurso sobre la tolerancia en la comunidad penitenciaria, mediante talleres destinados a fomentar las capacidades y aptitudes del personal penitenciario. Otros objetivos incluyen la formación del personal penitenciario para mejorar su capacidad de comprender, analizar y prevenir las conductas, el discurso y las actitudes de radicalización.

Por otra parte, en colaboración con la Liga Mahometana de Ulemas (eruditos islámicos), el Consejo Nacional de Derechos Humanos y los expertos pertinentes, hemos puesto en marcha el programa “Mussalaha” (reconciliación) en favor de los delincuentes extremistas. Su objetivo es permitir que esos delincuentes se reconcilien consigo mismos, con la sociedad y con los textos religiosos. En su primera edición (mayo-julio de 2017), benefició a veinticinco infractores que expresaron su voluntad de participar. Catorce de ellos han recibido el Perdón Real.

Además, la estrategia del Reino para combatir el extremismo violento se orienta hacia el desarrollo humano y económico, así como hacia el control de la esfera y el discurso religiosos. El Reino ha adoptado una estrategia de desradicalización destinada a promover el rito sunita malikí-achaari y, a través de acuerdos bilaterales que garantizan la formación de 50.000 imanes de África (Malí, Costa de Marfil, Guinea, Túnez y Chad) y Europa (Francia) por parte de la Liga Mahometana de Ulemas en el Instituto Mohammed VI para la Formación de Imanes. Además, Su Majestad, el Rey Mohammed VI, creó el Alto Consejo de Ulemas Africanos para promover un Islam moderado en Europa.

Marruecos es un socio “exportador de seguridad estable” en el norte de África y es el único país africano que contribuye con sus activos militares en la lucha contra Daesh en Siria e Iraq, brindando capacitación a chadianos, marfileños, malienses y senegaleses, sin mencionar la participación de Marruecos en diversas maniobras militares como Phoenix Express, Flintlock, Mantlet, African Lion y Magreb Mantlet.

 

 

Edificio Sede del Departamento Correccional, Rabat, Reino de Marruecos

JT: Al haber sido usted mismo un preso (político) en la década de 1970, ha experimentado la privación de libertad en el sistema penitenciario marroquí. ¿En qué medida esta experiencia le ayuda a tener una visión diferente del sistema penitenciario marroquí y a gestionarlo en el presente?

MST: Para ser sincero, no creo que mi período en la cárcel me haya ayudado de ninguna manera a lidiar con mi responsabilidad como director de correccionales, al menos no directamente. De hecho, mis otros trabajos me ayudaron más en la gestión actual. La docencia – a la que sigo considerando como mi verdadera vocación –, mi experiencia en un departamento de seguridad como el Ministerio del Interior y también la diplomacia parecen haber forjado mi personalidad.

Su Majestad el Rey Mohammed VI, que yo sepa, es uno de los pocos jefes de Estado del mundo que ha visitado personalmente los establecimientos penitenciarios. Esto pone de relieve el gran interés que tiene en el tema de la humanización de las condiciones de detención. Mi profunda y sincera fe en el respeto a la dignidad humana y mi creencia en la universalidad de los derechos humanos se encargaron del resto.

JT: ¿Cómo cree que será el Departamento Correccional marroquí en el futuro?

MST: Han transcurrido más de cuatro años durante los cuales el Departamento Correccional marroquí ha visto importantes evoluciones y reformas cualitativas para mejorar y modernizar el sector. Sin embargo, el hacinamiento sigue siendo el problema más grave al que nos enfrentamos.

La gestión del sector penitenciario requiere un esfuerzo especial y una movilización constante de recursos humanos, y no puedo sino estar orgulloso de los resultados obtenidos hasta ahora. Todo esto predice el éxito de las políticas de reforma adoptadas.

Las diversas iniciativas emprendidas hasta ahora reflejan nuestra firme voluntad de avanzar en la aplicación de estas políticas. De hecho, algunas de las iniciativas más importantes son los programas “Mousalaha” dirigido a delincuentes condenados por extremismo y terrorismo y “Prisiones sin analfabetismo” al que se agregó el programa “Kifayat” (habilidades) que le proporciona a los delincuentes habilidades que influyen positivamente en su comportamiento.

Estos logros son el resultado de asociaciones a nivel nacional y de la comunicación continua con los socios internacionales. Por lo tanto, las visitas tienen por objeto aprovechar las experiencias y conocer las mejores prácticas en materia de gestión penitenciaria.

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Mohamed Salah Tamek comenzó su carrera como profesor de investigación en 1986 y luego, entre 1998 y 2003, se desempeñó como gobernador de la provincia de Chichaoua, tras lo cual fue nombrado embajador de Su Majestad en Noruega y Finlandia. En 2005, fue nombrado valí de la región de Oued Ed-Dahab Lagouira y gobernador de la provincia de Oued Ed-Dahab. En 2010 ocupó el cargo de valí y de jefe de gabinete del Ministro del Interior. En enero de 2014, fue nombrado delegado general del Departamento Correccional. En el marco de la promoción de los derechos humanos, ha participado en varias misiones ante la ONU, el Parlamento Europeo y varios gobiernos europeos. Tiene un doctorado en análisis del discurso en inglés y habla con fluidez varios idiomas. Se le otorgó el título de Caballero de la Orden de Ouissam Alaouite.


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