Mihai Dima Probation Romania

Rumania: Desafíos y paradojas del sistema de libertad condicional

// Entrevista: Mihai Dima

Director General del Sistema de Libertad Condicional de Rumania

JT: ¿Cuáles son los principales retos y limitaciones del sistema de libertad condicional de Rumania hasta ahora?

MD: Definitivamente, los desafíos y limitaciones más significativos para nuestra jurisdicción están relacionados con el alto número de sanciones y medidas comunitarias que deben ser implementadas por el personal de libertad condicional. Hoy en día, las sanciones alternativas son muy populares entre la judicatura por lo que el aumento de la cantidad de estas sanciones comunitarias locales fue generado por la reforma en el ámbito de las cuestiones penales.

Por lo tanto, para reducir esta brecha entre nuestros recursos y las exigencias de la judicatura, estamos obligados a iniciar un proceso que puede ser un desafío por las etapas del proceso: identificar candidatos apropiados, asegurar la formación de los recién llegados y, por supuesto, la afirmación de ellos en nuestra organización son los aspectos más significativos.

En la actualidad, nuestro personal está formado por 360 oficiales de libertad condicional y hemos abierto un gran proceso de reclutamiento para casi 180 puestos. Por lo tanto, es una gran inyección de personal y éste es un gran desafío también porque el proceso no está terminado – digamos que la mayor parte del proceso está hecho, pero tomará otro mes o dos terminar, y entonces, es difícil tratar con 180 personas que son nuevas en el sistema de libertad condicional y necesitan ser integradas dentro de nuestra organización.

Tenemos más de 60.000 personas bajo sanciones y medidas comunitarias, lo que ha sido un gran aumento. A finales de 2015 teníamos 40.000, lo que significa que la nueva ley fue bien recibida por los jueces. Nos establecimos como un servicio en el año 2000, por lo que hasta 2014 [año en que entró en vigencia la nueva ley] tuvimos tiempo de ganarnos  la confianza del poder judicial en su conjunto, no sólo de los jueces, sino también de los fiscales y así sucesivamente, por lo que en el momento en que se aplicó la nueva ley ya nos conocían y conocían el nivel de calidad del trabajo que podemos hacer.

JTRumania ha recibido el apoyo de entidades de cooperación y de la UE, lo que supone financiación, asesoramiento en materia de políticas y colaboración en diversos ámbitos con miras a la reestructuración y reforma de la justicia penal.
¿Qué significa ese apoyo en su Dirección y cómo cree que sería la libertad condicional rumana si no se hubiera prestado ese apoyo?

MD: El servicio de libertad condicional en Rumania se creó gracias a los requisitos del proceso de adhesión de nuestro país a la Unión Europea. Por lo tanto, el apoyo internacional tanto en términos de financiación como de conocimiento experto fue realmente importante. Tuvimos el privilegio y también la responsabilidad de observar las mejores prácticas en el área de las sanciones y medidas comunitarias y de desarrollar nuestro propio modelo, conectándolo con los valores de nuestra comunidad.

En realidad, las oportunidades ofrecidas por los flujos internacionales de financiación fueron importantes también para establecer y desarrollar nuestro servicio, pero, por supuesto, las herramientas del servicio de libertad condicional serían diferentes sin la conexión que tenemos en el contexto europeo.

Invertimos la mayor parte de los fondos europeos en áreas tales como el desarrollo de herramientas especializadas para trabajar con los delincuentes, incluyendo la evaluación de riesgos – esto es de lo que estamos más orgullosos – y la formación de nuestro personal, mejorando las condiciones de trabajo del personal de libertad condicional y promoviendo el servicio.

Nuestro servicio estaría menos equipado en términos de conocimiento y de tecnología si no fuera por esta dimensión internacional de nuestro trabajo. Básicamente, el aporte que recibimos de nuestros socios en Europa fue – y sigue siendo – un gran impulso en términos de calidad y condiciones de trabajo.

JTAlgunos de los problemas del actual contexto de la libertad condicional son el malestar, el descontento y la escasez en los recursos humanos.
¿Qué ha estado haciendo para abordar y manejar estas dificultades?

MD: Nuestro sistema de libertad condicional está en un entorno cambiante porque empezamos como un pequeño departamento en el Ministerio de Justicia y ahora somos una nueva institución, y este tipo de transición lleva tiempo y por supuesto, requiere recursos para lograr una implementación exitosa.

En Rumania tenemos una especie de cita, es algo como esto: «las dificultades necesitan liderazgo y asociación»; por lo tanto, considero que es importante estar al tanto de por qué estamos aquí y cómo podemos evitar reiterar tales situaciones en el futuro, en relación a la falta de recursos, ya sean humanos, técnicos o de otro tipo.

En realidad, hemos iniciado el diálogo con diferentes socios con el fin de explicar mejor el contexto y las soluciones y cómo tenemos que hacer frente a las dificultades. Al mismo tiempo, estamos tratando de hacer oír nuestra voz a nivel de la sociedad, de la comunidad y, lo que es más importante, entre los políticos, sobre cómo obtener su apoyo para las futuras medidas que debemos tomar para superar este tipo de dificultades. Y, por supuesto, continuaremos nuestro trabajo para recibir apoyo y compromiso internacional.

Es difícil encontrar tu camino como una institución joven en el sector público. Al final del año tienes que pedir fondos y tienes que mostrar lo que hiciste, cuál es la cantidad de dinero que ahorraste al Estado – porque si la gente no va a la penitenciaría y se queda en la comunidad, esto significará menos gastos…  En primer lugar, mantenerlos fuera de las cárceles reduce los costos. En segundo lugar, estamos hablando del hecho de que estarán trabajando y pagando sus impuestos y así sucesivamente. Así, con este tipo de declaraciones estamos diciendo: «Necesitamos más recursos financieros para hacer nuestro trabajo».

Las estadísticas muestran que cada vez más, cada año, las personas que están bajo el servicio de libertad condicional son más que las que están en las cárceles. Por lo tanto, es difícil, pero es el «juego» habitual, digamos, en el sector público.

Mihai Dima en la Conferencia de CEP sobre “Alternativas a la Detención” en
Bucarest (Octubre 2016)

JT: ¿Cómo funciona la capacitación del nuevo personal que está reclutando en este momento para el sistema de libertad condicional?

MD: Tenemos dos tipos de entrenamiento: tenemos la formación inicial para los recién llegados, cuyo objetivo es mostrarles cómo será el trabajo en el servicio de libertad condicional. Los reunimos todos en el mismo lugar durante dos semanas y hacemos el entrenamiento inicial con nuestros entrenadores. Después de eso, entran en el servicio de libertad condicional. En cada servicio de libertad vigilada hay una persona que supervisa a los recién llegados por lo menos durante un año. Esto está escrito en la ley y esta es la manera en que estamos haciendo las cosas. Día a día está la formación en el puesto de trabajo, bajo la supervisión de uno de nuestros consejeros superiores de libertad condicional.

Y, por supuesto, durante este año de entrenamiento podemos involucrarlos en diferentes sesiones de entrenamiento o pueden convertirse en entrenadores ellos mismos.

Y colaboramos, por ejemplo, con el Instituto Nacional de la Magistratura, para tener una formación común con los magistrados sobre nuestra actividad y nuestra legislación. Hemos hecho eso durante los últimos tres o cuatro años y hemos recibido evaluación positiva de su parte, quiero decir, que los jueces que trabajaron con nosotros quedaron muy impresionados porque, a nivel institucional, tuvieron la oportunidad de conocer los detalles de cómo funciona el servicio de libertad condicional. Es muy útil que los jueces comprendan mejor nuestro trabajo, qué hacemos y cómo lo hacemos.

 

JT: ¿Cómo ve usted el futuro de la libertad condicional en Rumania, y qué retos ve usted venir?

MD: El hecho es que, en este punto, tenemos un plan muy estricto para fortalecer el servicio de libertad condicional en términos de marco legal, recursos humanos y otros tipos de recursos; es un plan que ha sido aprobado por el gobierno rumano en 2016, y se ha comunicado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Si este plan se implementa tal como lo propusimos, estimamos que, dentro de dos años a partir de ahora, el servicio de libertad condicional tendrá un equilibrio adecuado entre los recursos y las tareas. Es realista creer que el servicio de libertad condicional rumano en 2020 será lo suficientemente fuerte. Será un servicio que ofrecerá una intervención eficiente en beneficio de la comunidad.

Estamos hablando de la decisión de la Corte Europea de Derechos Humanos sobre las duras condiciones del sistema penitenciario. Ellos, [Las autoridades del CoE] han visto que las medidas y sanciones en la comunidad son una solución para hacer frente a la superpoblación en las penitenciarías; nosotros esperamos que el plan que ya tenemos del año pasado y la situación actual contribuyan a que recibamos los recursos adecuados que necesitamos. Tenemos el plan, tenemos los argumentos y tenemos la razón. Entonces, el reto principal tiene que ver con no recibir los fondos suficientes para llevar a cabo el plan de desarrollo de nuestro sistema de libertad vigilada.

JTCuando hablamos sobre las medidas y sanciones en la comunidad, muchas veces en algunos países están usando el arresto domiciliario con o sin monitoreo electrónico. Eso no está sucediendo todavía en Rumania, ¿es algo que usted prevé para el futuro o no está en sus planes inmediatos?

MD: Sí, en la legislación tenemos la posibilidad de utilizar el monitoreo electrónico como una medida preventiva, pero hasta ahora no hemos aplicado esta disposición en nuestro país. Más importante es que el monitoreo electrónico no es parte de las responsabilidades del sistema de libertad condicional, sino que está bajo las competencias del Ministerio de Asuntos Internos.  Así, con esta situación de superpoblación de prisiones, estoy seguro de que este tema volverá a estar en la agenda…

JT: ¿Qué logros le gustaría señalar?

MD: En la actualidad tenemos más de 60.000 personas bajo supervisión – más del doble del sistema penitenciario – y este tipo de cifras, estos hechos, eran probablemente imposibles de imaginar hace unos años, cuando se estableció el sistema de libertad condicional. Por lo tanto, pensamos que esto es todo un logro. No sólo estamos contribuyendo a cambiar la vida de estos ciudadanos – las personas que no van a la cárcel – sino que también se están quedando en la comunidad con sus familias, pero también pensamos que contribuimos a cambiar la mentalidad de nuestro país, con respecto al papel del castigo, porque si usted demuestra que la alternativa es bastante fuerte y que hace buenos resultados, entonces la gente cambiará su mentalidad… Tal vez, hace 10-15 años, castigar a alguien sólo significaba enviar a esta persona a prisión.

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Mihai Dima es el Director General de la Dirección Nacional de Libertad Condicional de Rumania.

En Rumania, se aplicó un nuevo Código Penal a partir de 2014. Esta nueva estructura ha introducido cambios sustanciales en relación con las sanciones no privativas de libertad, los tipos de medidas y obligaciones de libertad condicional, y el papel de la libertad condicional en el sistema judicial del país.

A pesar de que el sistema de libertad condicional en Rumania había sido fundado en 2000 – por lo tanto, un entorno muy joven – no fue hasta la aplicación del nuevo Código Penal que se le han asignado nuevas y más amplias responsabilidades. 

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