Superando nuevos retos y explotando oportunidades en un panorama en transformación

Entrevista

Bryan Stirling

Director del Departamento Penitenciario de Carolina del Sur, EE.UU.

El Departamento Penitenciario de Carolina del Sur enfrenta actualmente varios desafíos, incluyendo la escasez de personal y problemas de contrabando.

En esta entrevista con el Director Bryan Stirling, se nos presentan las soluciones que se están implementando para mitigar estos problemas y las iniciativas y programas exitosos que permitieron a la agencia reducir las tasas de reincidencia y el número de la población reclusa.

Además, exploramos el papel de la tecnología en el trabajo del Departamento, incluyendo la mejora de la seguridad y el apoyo a los programas de educación.

¿Cuáles son los principales retos y prioridades del Departamento Penitenciario de Carolina del Sur (SCDC)?

BS: Nos enfrentamos a varios retos, pero la contratación de personal es un problema importante. Contratar y retener al personal adecuado es una tarea difícil, por lo que nos faltan funcionarios de prisiones, personal para los programas de reinserción y personal médico.

En respuesta a este problema, la Asamblea General de Carolina del Sur adoptó medidas en 2022 aprobando una ley que autorizaba aumentos históricos para el personal de seguridad. Este año se ha producido otro aumento salarial.

Como resultado, los salarios iniciales de los funcionarios de prisiones casi se han duplicado desde mi nombramiento al frente del departamento en 2013. Ya hemos experimentado algunos efectos positivos, con una mejora de la plantilla y de la retención. Entre julio y diciembre de 2022, contratamos 150 agentes a más de los que perdimos. Sin embargo, sigue faltando personal disponible para cubrir funciones críticas. Yo afirmaría que todos los sistemas penitenciarios del país enfrentan este problema.

Otro reto que tenemos es el uso de drones para lanzar contrabando, incluidos teléfonos móviles. Estas operaciones de contrabando son muy sofisticadas, y la tecnología empleada evoluciona continuamente. Los drones tienen capacidad para volar más de ocho kilómetros y algunos pueden transportar entre 7 y 9 kilos de peso.

Además, a diferencia de lo que ocurre en otros países, no podemos bloquear las señales de los teléfonos móviles, puesto que está prohibido por nuestro gobierno federal. Este contrabando permite a los reclusos que continúen sus actividades delictivas desde detrás de las rejas utilizando teléfonos móviles ilegales.

Una de nuestras prioridades es ofrecer programas que ayuden a los reclusos a reinsertarse en la sociedad de forma segura. De hecho, reducir la reincidencia ha sido mi principal objetivo desde que me hice cargo del Departamento.

Hace diez años, antes de empezar mi mandato, la tasa de reincidencia era del 32%. Gracias a nuestros esfuerzos, hemos conseguido reducirlo a menos del 20% y nos esforzamos continuamente por hacerlo aún mejor.

Esta situación es importante debido a que el 85% de las personas encarceladas son puestas en libertad en menos de cinco años. Tenemos que asegurarnos de que tienen las cualificaciones necesarias para tener éxito en el mercado laboral y evitar la reincidencia.

El éxito que hemos logrado en tener la tasa de retorno a prisión más baja del país se debe a los programas que ofrecemos, y estamos muy orgullosos de ese logro.

¿Cuáles son las iniciativas o programas aplicados por el departamento que han contribuido a lograr uno de los índices de reincidencia más bajos del país?

BS: En nuestras prisiones, todas las personas que han estado encarceladas pasan por un proceso de reinserción, cuya duración varía. Para los delincuentes de baja seguridad, el proceso dura seis meses.

Para los delincuentes de media y máxima seguridad, es un proceso de dos años.
Colaboramos con varias agencias y organizaciones para ayudar a las personas en este proceso. Por ejemplo, trabajamos con Caridades Católicas para encontrar una vivienda adecuada después de la puesta en libertad, con el Departamento de Empleo y Mano de Obra para encontrar trabajo y con la DMV1 para asegurar que dispongan de la identificación adecuada.

También trabajamos con la agencia sanitaria del Estado para asegurarnos de que están cubiertos por un seguro. Esto es particularmente importante para las personas que padecen problemas de salud mental, que necesitan seguir recibiendo el mismo nivel de tratamiento que recibían bajo nuestro cuidado, o pueden volver a caer en la delincuencia.

Asimismo, colaboramos con la comunidad y con empleadores de segunda oportunidad para ofrecer oportunidades profesionales a los reclusos recién puestos en libertad. Por último, nos esforzamos por conectarlos con sus familias para que establezcan un sistema de apoyo en su transición de vuelta a la sociedad. Para ello, proporcionamos a los internos tabletas para que puedan hacer llamadas privadas y conectarse con sus seres queridos.

Por otra parte, fomentamos las visitas familiares y hemos instalado equipos de videoconferencia para que los reclusos puedan interactuar con sus familias cara a cara. Nuestro sistema de clasificación se ha renovado, lo que permite a las personas trabajar mientras están encarceladas y ganar dinero para el alquiler de los primeros meses, los gastos de transporte y otros costes asociados a su reinserción.

Recientemente, el SCDC se ha asociado con una organización sin ánimo de lucro para ofrecer a los reclusos la posibilidad de estudiar y obtener una certificación en desarrollo de software full-stack.

Este programa de certificación ya había funcionado muy bien en el estado de Tennessee, con una tasa de empleo de casi el 100% tras la graduación. Así que me interesó, porque creo que ofrecer a los reclusos una salida profesional es una forma eficaz de prevenir futuros delitos.

Actualmente, la primera promoción de ese programa se graduó en el verano de 2022, y una segunda cohorte de 18 estudiantes comenzó justo después, en septiembre. Seguiremos evaluando los resultados del programa y planificando su futura expansión.

El director Bryan Stirling inspecciona contrabando y drones capturados mientras intentaban ingresar mercancía ilegal en el patio de la prisión en la Institución Penitenciaria de Broad River. ©SCDC

(...) creo que ofrecer a los reclusos una salida profesional es una forma eficaz de prevenir futuros .

¿Qué papel desempeña la tecnología en apoyo de la misión del Departamento Penitenciario de Carolina del Sur?

BS: Durante la pandemia de COVID-19 hemos podido impartir clases de educación, utilizando tabletas autorizadas para los reclusos y ofreciendo visitas por vídeo. Para mejorar la seguridad, disponemos de una extensa red de cámaras de seguridad que nos permite vigilar nuestras prisiones las 24 horas del día.

Utilizamos un sistema que permite a nuestro personal demostrar con un toque en un dispositivo que han patrullado por una zona concreta, como un dormitorio o el patio de la prisión. Este sistema es especialmente útil en un escenario en el que falta personal o supervisores para supervisar la actividad. También empleamos la tecnología para ayudarnos con los problemas de contrabando.

Al igual que la mayoría de las prisiones de Estados Unidos, nuestras instalaciones cuentan con escáneres similares a los de los aeropuertos que examinan a los reclusos con una máquina de rayos X al entrar.

Además, hemos implantado una tecnología de detección que utiliza postes que se iluminan para indicar si un recluso está portando un teléfono móvil. Estamos en proceso de instalar tecnología avanzada que nos permitirá identificar patrones de vuelo de drones. Nos estamos preparando para implantar este sistema en todas nuestras prisiones situadas en el estado de Carolina del Sur.

La tecnología también respalda nuestro trabajo en el ámbito sanitario. Disponemos de historiales médicos electrónicos que nos permiten colaborar con proveedores médicos, incluso cuando un recluso requiere atención médica fuera del centro. También contamos con visitas de telesalud y telepsiquiatría que garantizan que puedan recibir tratamiento de forma segura y reducen al mínimo la necesidad de trasladar a los reclusos fuera del centro.

Además, también hemos establecido un programa digital que utiliza el refuerzo positivo para ayudar a los reclusos con el abuso de sustancias. Este programa utiliza un software que permite a los pacientes recibir terapia a demanda bajo la supervisión de un clínico. Incluye lecciones de tratamiento evaluadas mediante preguntas tipo test, y métricas para la notificación de antojos y desencadenantes. Los pacientes son recompensados por completar las lecciones y lograr resultados negativos en las pruebas de detección de drogas durante las 12 semanas de tratamiento.

En general, el sector penitenciario se ha resistido durante mucho tiempo a adoptar nuevas tecnologías. Parece que en Estados Unidos, si algo se hacía de una determinada manera hace 100 años, se sigue haciendo así hoy en día.

¿Cuáles son los principales retos a la hora de implantar estas tecnologías en el sistema penitenciario?

BS: Algunos de los retos de la aplicación están relacionados con la financiación, ya que requieren una inversión considerable.

Esto significa que tenemos que persuadir a nuestros legisladores para que asignen los recursos necesarios para que esto se convierta en una realidad.

Además, el propio proceso de cambio requiere una serie de tareas complejas por sí mismas. Esto incluye los cambios de infraestructura que necesitamos, por ejemplo, para hacer funcionar la electricidad o el desafío de integrar los nuevos sistemas con los ya existentes.

El programa "Pathways from Prison" brinda a los internos del SCDC la oportunidad de obtener un grado universitario a través de instrucción virtual en la Universidad Claflin. El programa comenzó con 10 estudiantes en 2021, pero ha crecido a 120 en 2023.©SCDC

La introducción de nuevas tecnologías puede exigir adaptarse a cambios en procesos como la introducción de información en registros electrónicos, por lo que es necesario asegurarse de que el personal se sienta cómodo utilizando las nuevas herramientas.

También es importante identificar a los proveedores adecuados que puedan aportar la experiencia y el apoyo necesarios para implantar las tecnologías de manera eficaz.

En general, el sector penitenciario se ha resistido durante mucho tiempo a adoptar nuevas tecnologías. Parece que en Estados Unidos, si algo se hacía de una determinada manera hace 100 años, se sigue haciendo así hoy en día.

Como Presidente del Comité de Tecnología de la Asociación de Directivos de Servicios Penitenciarios, estoy instando a mis colegas a que piensen de forma diferente y utilicen la tecnología disponible para aumentar nuestro impacto. Creo que podemos utilizar la tecnología como multiplicador de fuerzas y conseguir más con menos esfuerzo.

1 Tarjetas de identificación estatal son emitidas por el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV, por sus siglas en inglés) de cada estado y están destinadas a servir como una forma primaria de identificación para las personas que no tienen permiso de conducción. Estas tarjetas de identificación a menudo se parecen a un permiso de conducción y se pueden usar para muchos de los mismos fines, como abrir una cuenta bancaria, solicitar beneficios del gobierno o verificar la edad para ciertas compras.

Bryan Stirling

Director del Departamento Penitenciario de Carolina del Sur, EE.UU.

Bryan Stirling ha sido Director del Departamento Penitenciario de Carolina del Sur desde el año 2014. Stirling ha sido reconocido por su pasión y dedicación para mejorar la seguridad pública y proporcionar a los delincuentes las habilidades y recursos necesarios para un futuro más allá de la prisión. Antes de incorporarse al sistema penitenciario, fue Fiscal General Adjunto del Estado durante casi seis años. Ocupó el cargo de jefe de gabinete de la gobernadora Nikki Haley desde octubre de 2012 hasta septiembre de 2013 y, durante ese periodo, supervisó la gestión del gabinete de la gobernadora y la Oficina de Política y Programas Ejecutivos. Stirling se licenció en la Universidad de Carolina del Sur en 1991 y en la Facultad de Derecho de la USC en 1996.

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